08 de Julio de 2012:
Empezamos nuestra visita un par de horas más tarde de lo que habíamos planeado inicialmente. Así que a las 10:45 salimos por la puerta del hotel, sorprendidos porque habían anunciado grandes lluvias y hace un sol de justicia (suerte que nos hemos puesto pantalones cortos).
Se ve que estamos desentrenados: no hemos traido guía de Berlín y nos cuesta interpretar un mapa. Tras varios intentos, conseguimos coger ruta. Primero por la calle Unter den Linden. Luego hacia la zona de "Museumsinsel", bordeando el río Spree, hemos contenplado jardines y mercadillos varios,hasta llegar al Bundestag (donde no hemos visto a Merkel).
Comemos con la Puerta de Brandemburgo de escenario (unas salchichas con papas y cerveza pilsen, como no).
Ya por la tarde,empezamos a seguir el perímetro donde antes estaba situado el muro de Berlín (una pequeña parte de los 166 km que habían).
Nos paramos en el monumento al Holocausto (donde la peque se lo ha pasado en grande), y de ahí hacia la Postdamer Platze (con desvío al centro comercial, en el que hay un museo Lego que sin visitarlo ha hecho las delicias del padre y la hija).
Con un cielo cada vez más oscuro, Hemos visitado la Topografía de los Horrores,que nos ha servido de refugio de una tormenta (tipo de verano) de lluvia, truenos y relámpagos, que no recordábamos desde que eramos pequeños y momento que hemos aprovechado para dar de merendar a Laia e intentar que Jordi pillara algún relámpago con su cámara (por supuesto no ha pillado ninguno, según caían donde él no enfocaba).
Otra vez con sol en el cielo, finalizamos el día en el Check Point Charlie, donde hemos comprendido un poco más la división entre la Europa del Este y del Oeste.
Llegamos al hotel, maldiciéndonos por lo cerca que estábamos del Check Point Charlie. Después de las duchitas, biberones de rigor vamos al "Marie-Elisabeth Luthers Haus" donde dan un espectáculo de 30 minutos de luz y música, el cual nos resulta un fiasco. Pero como siempre sacamos el lado positivo de las cosas, y aprovechamos para ver Berlín de noche, y sacar unas nocturnas (con lucecitas de Jordi incluidas).
Y antes de ir al hotel, cenamos una ensaladita y una pizza, que nos saben a gloria (mientras la peque va durmiendo en su carrito).
Auf Wiedersehen










1 comentario:
Siempre he tenido muchas ganas de conocer Berlin. Viendo vuestras fotos, aún me están entrando más ganas!!!
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