17 de julio de 2012:
Las previsiones meteorológicas se van cumpliendo y nos hemos levantado con lluvia. Como no tenemos que recoger cable, ni rellenar agua, ni vaciar waste, cogemos camino bastante pronto aún habiéndonos duchado los tres.
Llegamos a Alesund, ciudad que fue reconstruida bajo la influencia del Art Noveau, debido a un incendio a principios del siglo XX.
Aprovechando que amaina un poco, nos dirigimos al mirador Kniven en el monte Aksla. Podíamos haber subido a pie por sus 418 escalones, pero el navegador "nos ha obligado" a subir en AC ;-) El tramo final es muy estrecho, y si tenéis la suerte de cruzaros con el trenecito turístico, ni os contamos. Eso sí, el parking es gratis (lo primero que no pagamos), debe ser por lo minúsculo que es. Aún así, tenemos suerte y aparcamos a la primera.
Estamos un buen rato, disfrutando del buen tiempo y las vistas. Hay un par de búnkers y Jordi aprovecha para hacer de las suyas con las linternas de colores...
Ya en la ciudad, y con el ticket de pago puesto (35 NOK), nos damos una vuelta en busca del punto de información (que no encontramos).
De golpe y porrazo, el cielo se oscurece y empieza a llover. Volvemos corriendo a la autocaravana y aprovechamos para preparar la comida y comer.
Hacemos un segundo intento, vemos la iglesia y, esta vez, tras preguntar, damos con el punto de información. Nos indican cual es la calle principal y hacemos unas cuantas compras.
Abandonamos Alesund con una sensación muy positiva, bajo una capa de lluvia e intentamos acercarnos lo más posible a nuestro destino de mañana: el Glaciar Briksdal. Nos quedamos en Loen (350 NOK con internet y lavadora incluida), a los pies de un fiordo. Para mañana anuncian nubes y 8ºC de temperatura. Takk (gracias) por seguirnos y por escribir vuestras opiniones.

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