Nuestra última excursión por tierras japonesas, nos lleva a Hiroshima: nuestro destino más al sur en este viaje. Obviamente, no os tenemos que explicar los acontecimientos que pasaron en esta ciudad el 6 de agosto de 1945 a las 8:15 de la mañana. Pero, creo que tampoco somos capaces de transmitiros lo que hemos vivido durante la 1:30 que hemos estado en el Museo de La Paz. Lo que más nos ha sorprendido: la objetividad a la hora de narrar su historia.
Dentro del parque de la paz, el Monumento Infantil de la Paz, donde todos los estudiantes llevan grullas de papel de colores con mensajes de paz, en memoria de una víctima de la leucemia, que se propuso hacer 1000 de ellas, símbolo de la longevidad y la felicidad, ya que pensaba que así se curaría. La pobre, murió antes de conseguirlo y sus compañeros, terminaron su reto por ella.
Entramos en el museo y pudimos ver todos los objetos que poseeían.
Reproducción a escala de la ciudad de Hiroshima antes del impacto de la bomba.
Reproducción de la ciudad de Hiroshima después del impacto de la bomba.
Y como no en el tren también podemos cenar el famoso Sushi.
Muchos besitos y no os olvidéis de comentar que os parece el blog.