Día 16 de julio de 2012:
Ay! Que cansados estamos. A los tres se nos han pegado las sábanas. A las chicas, porque estaban KO's. Y a Jordi, porque aprovechó para hacer fotos nocturnas, aunque con tanta luz, no está muy satisfecho. Hoy vamos en dirección a Kristiansund, el punto más al norte al que llegaremos.
En uno de los trasbordos, hemos visto la tienda de Karmen (nos ha hecho gracia).
En uno de los trasbordos, hemos visto la tienda de Karmen (nos ha hecho gracia).
El viaje hacia Kristiansund transcurre sin problemas. La carretera es más o menos monótona, bordeando fiordos, travesando pueblos, que en muchos tramos no dejan pasar de 60 km/h. Lo más interesante es que travesamos dos puentes subacuáticos (que a la conductora, no le han hecho mucha gracia) y, en Molde, el puente en suspensión más largo de Noruega (de pago por supuesto, 102 NOK).
Comemos en el puerto, y damos una vueltecita por la ciudad, hasta las 16:30 (el parkímetro manda otra vez: 30 NOK). Y de ahí, cogemos la famosa carretera del Atlántico. Aunque considerada por algunos, como la mejor carretera del mundo, creemos que darle ese apelativo es demasiada categoría. No está mal, pero...
Como siempre se nos ha tirado el tiempo encima y no llegamos a nuestro destino previsto Alesund. Así que antes de coger el ferry de Molde a Vestnes (sí, hemos hecho un trayecto circular) (156 NOK) decidimos que nos pararemos en uno de los primeros campings que encontremos, más o menos a una hora de nuestro destino.
Pero al entrar al camping, estaba cerrado. Así que entramos y decidimos que mañana ya lo pagaremos. Pero, no habían pasado ni cinco minutos que nos damos cuenta que, pagar por un camping a pie de carretera, megacutre, por un poste de luz es una tontería. Así que nos damos media vuelta y hacemos noche en un apartadero, que es lo mismo pero sin pagar...y sin "electricity" por supuesto.
Mañana ya veremos.
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