Aunque en el mismo I-site nos informan que podemos contratar un combo de ir en el tranvia (estilo antiguo) y en góndolas, preferimos más patear la calle e impregnarnos de parte de las colonias inglesas.
Disfrutamos de lo lindo, con la artesanía y con la comida de distintos países que hay. Probamos la griega y la Coreana, porque nos parece que la paella o chocolate con churros del “Viva Madrid” lo podemos hacer más a menudo.
Embutidos, vuelta, bajo un calor sofocante, por los jardines, catedral (boda con la novia vestida de rojo incluida) y varias tiendas de souvenirs.
Sabéis que coche era al que llevaba al novio? Coooorrecto. Este Fiat 500 descapotable y ROSA y encima con una llave para arrancarlo a mano. Bueno ya sabes Iván cuando estés acabando el tuyo acuerdate de ponerle una llave de estas por si no funcionan las pilas, jejeje.
Como a las 17;30 lo cierran prácticamente todo, decidimos volver hacia al camping, probar la barbacoa con unas salchichas que nos sobran, y preparar maletas que mañana ya nos toca devolver a nuestro “compañero de viaje”.
Hasta la próxima conexión.
2 comentarios:
Pedazo de viaje que se estan marcando compañeros.
Para recordarlo toda vuestra vida. Anda expriman los ultimos coletazos del viaje.
Aprovechar los ultimos momentos
de este pedazo de viaje!!! madre mia, os falta poco por ir a ver, eh? tendre que volver para ir a ver todo lo que me falta!! cris, espero que vuelvas con unas botas de esas de NZ, yo todavia me estoy arrepintiendo de haberme comprado unas, aqui estan carisimas!!!!
besos de los sevilla!!
Publicar un comentario