Sabemos que no estamos haciendo conexiones tan frecuentes, pero es que las pilas están empezando a descargarse!!!
Por la mañana, fuimos, por recomendación expresa de Carmen a, Saint Claire y St Kilda Beach muy cerquita de Dunedin. Si que son buenas para los surfers, con el viento, frío y principio de lluvia que hacía… Lo que más nos impactó fue la campana para avisar a los bañistas de la presencia de tiburones.
Pasamos por la calle habitada más inclinada del mundo (según el libro Guiness de los Récords) con una inclinación máxima de un 35% y la recorrimos a pie, algún loco la hizo corriendo y no llegó a la mitad (por cierto hacen una carrera benéfica que acaba cuando suben y bajan esa calle).
Luego, volvimos a la península de Otago. Bajamos a la Sandfly Bay (pedazo bajadita y ni os cuento la subida), para ver de más de cerca los leones marinos (preguntarle a Jordi como de cerca estaban y a qué velocidad suben las dunas de arena). Las vistas desde la carretera interior de la Península son de cine.
Después de más carretera, llegamos a Moeraki, para visitar las “Moeraki Bulders”, que son como unas canicas gigantes a la orilla del Pacífico. Para variar tuvimos que controlar las mareas (la de I-site nos da que se coló, porque en vez de bajar iba subiendo). Por cierto, invasión de españoles!! Intentamos ir al Fleur’s Place. Platos de marisco por 35$ unos 18 euros (incluso Gwitney Paltrow ha ido a comer, según nos indicaron) pero ese día, justamente, estaba cerrado. Pues nada, arrocito blanco con ensalada en la autocaravana con vistas a una Bahía preciosa en busca de los delfines Héctor.
Más carretera hasta llegar al camping más cercano al Mt Cook (aunque por el camino paramos por casualidad en Oamaru que tiene unos edificios neoclásicos sorprendentes). A ver si el tiempo nos acompaña.
Bona nit a tothom!!!


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