Bueno, hoy, como ya os dijimos, hemos amanecido en Cromwell. Hemos pasado bastante frío por la noche.
Después de la conexión vía Skype con la family (es lo que tiene las 12 horas de diferencia), nos hemos puesto en marcha.
Sin embargo, en la esquina ya estábamos parados, ya que el martes había unas carreras de coche (en el óvalo de Cromwell) y Jordi no ha podido resistir ir a verlos. Hablando con un señor nos ha comentado que uno de los coches era del Caddy de Tigger Woods (y es cierto porque luego lo vimos en un periódico, Steve Williams!!), como no, el mejor equipo tanto el coche como el furgón (Valvoline), los otros parecían de 2ª, y eso es lo que tiene se conocido.
Ah, por cierto, esto va para los del karting, si con aquellos que no corren vamos como "sopletes" imaginaros con ésto, la vuelta al circuito lo hacemos en 31 segundos u menos..., Ale la próxima carrera aquí.

En el mismo pueblo, hemos parado para ver la Old Village, ya que Cromwell fue inundado cuando construyeron una presa, pero los edificios de la época fiebre del Oro, los trasladaron para crear este pequeño “museo”.


Cogemos camino hacia Dunedin. Para variar el tiempo es variable. Hace frío, sol, lluvia, granizo,.. Un poco de todo. Incluso en los puestos de frutas al lado de la carretera no hay nadie.

Llegamos y, después de comer en el camping, visita bajo lluvia a Dunedin City, que no es muy grande pero es muy coqueta, muy escocesa. El Octogonon, unas iglesias, su estación de tren y poco más.



Bueno, y parada de rigor en Speights, una fábrica cervecera local de la que se sienten muy orgullosos en la que comparan la cerveza negra con la Guiness (una Guiness bien puesta no tiene comparación).

Antes de anochecer, y con la nueves dándole tregua a un atardecer de escándalo, nos dirigimos a la Península de Otago, famosa por ser uno de los mayores sitios para ver fauna en vivo de toda NZ. Pues, ahí nos plantamos con un viento para ver como los Pingüinos de Azules volvían del mar a tierra. No os podeis ni imaginar el viento y el frío que pasamos, porque encima les dio por llegar más tarde de lo habitual. En resumen, que los vimos( si se puede decir) muy de lejos, mezclados entre gaviotas y casi sin luz. Corre corre por aqulla carretera que por un lado montaña y por el otro la playa, con la "flagoneta del papa" el Jordi hizo "tiempazo" en la cronometrada y hacia al camping que pensábamos que tenía barrera y nos lo cerraban y a dormir.


1 comentario:
Claro Jordi, viste los cochazos de carrera y luego te desahogaste con la flagoneta, eh? Jajajaja. Ya me pasarás más fotos de esos coches de carreras, que seguro que las hiciste :)
PD: Ya tenemos fechas reservadas en el karting para todo el 2010!!!
Publicar un comentario