lunes, 1 de noviembre de 2010

Día 31: Casi “Nara” de sol y “Osaka”-k

Pues sí. Tal día como hoy hace un año, estábamos en Sant Feliu, casándonos. Y hoy, estamos en Japón, de excursión por Nara y Osaka.


Como el día anterior ha sido un poco heavy y la espalda de Jordi y la rodilla de Cris siguen dando la lata, en cuanto llegamos a Nara y decidimos la ruta en el punto de información, nos planteamos alquilar unas bicicletas, ya que hace buen día.
El recorrido es más o menos planito, excepto alguna subida que a Cris se le encallan las piernas.




Y ¿para qué hemos ido a Nara? Porque tiene 8 monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad, sólo superado por Kioto.

Su atracción principal es El Daibutsu mayor de Japón (Gran Buda) en el templo Todai-ji.
También, el santuario Kasuga Taisha, que para llegar vas por un sendero rodeado de árboles y farolillos con musgo.
Damos de comer a los ciervos sagrados de Nara Koen (porque un señor nos da galletitas porque sino nosotros pasamos de gastarnos un yen más), vemos algunas tienditas, tomamos un refrigerio y finalmente, vemos una pagoda de cinco pisos bajo una tupida lluvia que no cesó hasta el día siguiente (la influencia del famoso tifón, hace sus estragos…)
¿Os imagináis cómo fue la vuelta en bicicleta?











Además, vemos a muchos niños vestidos con sus quimonos celebrando la fiesta del Schichi-Go-San (7-5-3) donde los niños de esas edades son llevados a los templos para pedir por su buena suerte.



Nuestra siguiente parada: Osaka. Nuestra llegada fue caótica. Todos los carteles en japonés y la intensa lluvia que caía, apetecía más coger shinkansen de vuelta que dar un paseíto.
40 minutos después de nuestra llegada localizamos el punto de información (que estaba al lado de la puerta por donde habíamos salido inicialmente…) y conseguimos trazar la ruta hacia unos de los Acuarios más importantes del mundo.
Nos perdemos con el tren (trayecto de 30 minutos convertido en más de una hora), pero finalmente llegamos. Y, disfrutamos de lo lindo: tiburones martillos, delfines, mantas diablo, pingüinos, tiburones ballena, leones marinos, medusas, cangrejo real de Alaska, anémonas con peces payaso y muchos pececitos. Por cierto, Cris se hizo amigo de un japonesito, empeñado en que hablara con él. Al final, como siempre, el lenguaje universal de los signos, triunfa.





Y al llegar a la estación de Kyoto, la celebración de la cena de boda (como la del año pasado, comida guarra), nada más y nada menos que una hamburguesa de 15 cm. de altura (Precio 1.500 Yenes, aprox 15 €). Hay otra más grande de 25 cm. (3.500 Yen, aprox 35€), pero creemos que era demasiado, además de un sandwich y papas fritas (toma dieta sana).



Bajo una lluvia, cada vez más intensa, nos vamos a dormir sin saber que ruta hacer al día siguiente, ya que la predicción del tiempo no es muy clara.
Venga, a ver si os animáis a escribir más.

1 comentario:

Anónimo dijo...

QUE ROMANTICA CENA DE ANIVERSARIO!!!!!!
SILVIA...