Kei te pehea kotou? ( ¿Cómo están?).
Como podéis ver todos, aquí estamos en nuestra oficina-lugar de descanso-restaurant-, etc., habiendo localizado el stick del modem ya podíamos conectarnos y poder buscar cositas del viaje.

El día ha amanecido muy soleado, por lo que hemos decidido subir en teleférico a una colina cercana. Ahí, además de contemplar la ciudad de Rotorua al completo, nos lo hemos pasado en grande tirándonos por unas pistas en unos coches tipo boxleys. Aunque Jordi quería tirarse por la pista de nivel intermedio, no le han dejado, y se ha tenido que conformar con la de iniciación. El resultado ha sido que ha sacado a Cris más de 2 segundos de distancia.


Después hemos ido a visitar un centro termal. Nuestra intención era ir a Te Puia, a ver los geiseres Pohutu y el Prince of Whales’Feathers. Sin embargo, por un error mahorí, hemos terminado en el Whakarewarewa Thermal Village, que está justo al lado, es bastante más barato, pero los geisers se ven más lejos. Antes de comer, y en el mismo centro, hemos disfrutado de un espectáculo nativo, que nos ha encantado (bailes y cánticos con el famoso ha-ka).

Para finalizar nuestra estancia en Rotorua, hemos dado una vueltita por el centro. Y sentimos decirlo, y no sé si la familia Sevilla, ratificará nuestras palabras, que nos ha decepcionado un poco. No sé si que por ser domingo estaba todo cerrado y sin vida, o que el tiempo estaba cambiando y parecía que iba a llover, no nos ha acabado de convencer.

Para terminar la jornada, cogimos carretera para llegar a las proximidades del Tongariro National Park. Por el camino hemos visto el lago Taupo, las Huka falls y el volcán Tongariro, célebre por haber interpretado la montaña de Mordor en el Señor de los Anillos (viva las guías Lonely Planet!!) y que estaba repleto de nieve.

En el camping, desde nuestra caravana, escuchamos un río que tenemos al lado y vemos un cielo todo estrellado, ya que aquí no hay contaminación lumínica.